lunes, 20 de noviembre de 2017

Carcel de Herrera de la Mancha (Abandonada)



Fue cerrada hace mas de 50 años y se halla a escasos kilómetros del famoso penal de Herrera de la Mancha junto a la estación abandonada o mejor dicho en desuso de Herrera, ocupa una superficie total de 115.000 hectáreas ya que además de las instalaciones propias carcelarias, está rodeada por una gran explotación agraria donde trabajaban los presos.
Esta explotación agropecuaria se dedicaba entre otras a la cría de ganado (Gallinas, pollos, conejos, ovejas, caballos) además de las labores agrícolas, por lo que los presos trabajaban como mano de obra barata en la citada explotación.


El espacio propiamente dedicado a los edificios penitenciarios que son dos, ocupan una superficie aproximada de 1600metros cuadrados, la zona de cocinas y servicios 1200 y las dependencias de funcionarios y recepción de presos unos 1250 metros cuadrados, después quedan otros casi 6000 dedicados a instalaciones agropecuarias.






En primer lugar aclarar que esta cárcel no es un establecimiento penitenciario civil, fue un penal militar. El famoso penal de Herrera de la Mancha se encuentra a pocos kilómetros del que hoy os mostramos.






Entramos por la parte trasera del complejo, junto a la vía y estación de tren de Herrera de la mancha.
Por aquí accedemos directamente a la zona de oficinas del penal.
El recinto tiene una superficie considerable, sin embargo no vemos las clásica tapias de la cárceles civiles, pero tampoco queda ni un alambre de lo que debió de ser la valla delimitadora del recinto.









En esta panorámica vemos las dependencias dedicadas a celdas. Recuerda sin lugar a dudas los barracones de cualquier CIR en España.














Estas son las celdas, como  vemos hasta los cercos de las puertas se han llevado; en general no queda nada metálico que un imán pueda atraer.














Aunque no lo parezca esta era la iglesia.







Esta panorámica corresponde al edificio dedicado a cocinas y servicios mecánicos.





La zona de cantina que no podía faltar.





Aquí vemos las reducidas dimensiones de una de las celdas y observamos como las ventanas no tienen los clásicos barrotes de cualquier cárcel; eso indica que el peligro de evasión de los penados era nulo.











Viviendas de los funcionarios y militares que administraban la vida en este penal militar.








Estas interesado en visitar estas instalaciones en el año 2013 pincha el siguiente link: